Por sus 65 años de servicio al país, la Fundación Peruana de Cáncer recibe este reconocimiento y remarca la convicción de que ninguna persona debería limitar su atención por carecer de recursos económicos.
Por Deyna Alexandra Cornejo Zárate. 26 octubre, 2026.
En una nueva edición del Premio Esteban Campodónico 2026, la Universidad de Piura y la Clover Foundation otorgaron este galardón, en la categoría de Servicios Directos a la Sociedad, a la Fundación Peruana de Cáncer.
La ceremonia de premiación tuvo lugar el 22 de octubre, en el Colegio Médico, Miraflores, Lima. En representación de la institución distinguida asistió el presidente de su Junta de Administración, Carlos Neuhaus Tudela.
Presidieron el evento, el rector de la Universidad de Piura, doctor Paul Corcuera; y el vicepresidente de Clover Foundation y presidente del Consejo Directivo del Premio, doctor Robert Moniot.
Asimismo, asistieron la vicerrectora de Campus Lima, doctora María Pía Chirinos; el miembro del Consejo Directivo del Premio, doctor José Ricardo Stok; miembros del jurado y del Consejo Consultivo del Premio; la doctora Magaly Blas, en representación del Colegio Médico del Perú; premiados de ediciones anteriores y los familiares del doctor Esteban Campodónico.
Al servicio del país por 65 años
Desde 1960, la Fundación Peruana de Cáncer apoya la atención oncológica de pacientes mediante equipamiento, medicamentos, becas y más recursos. Su labor ha impactado en la vida de cerca de 560.000 personas: “El valor de esta historia está en las vidas detrás de la cifra porque el cáncer no llega solo, sino con el miedo, incertidumbre y decisiones difíciles”, dijo Neuhaus.
Señaló que organización resalta su convicción de que ninguna persona debería enfrentar el cáncer en soledad ni ver limitadas sus posibilidades de atención por carecer de recursos económicos. Es por ello que, agregó, cuentan con el albergue Frida Heller, que recibe a pacientes de bajos recursos y a sus acompañantes que encuentran alimentación, transporte hacia su centro de tratamiento y soporte humano.
Enfatizó que el dinero o lugar de origen no debería determinar las posibilidades de un paciente de enfrentar la enfermedad y señaló el deber de reconocer a cada paciente en su dimensión humana: “Un niño debe dejar de jugar cuando recibe un diagnóstico. Una madre que acompaña a su hijo también necesita apoyo emocional, orientación y descanso”. De esta manera, la Fundación trabaja en la promoción de la salud, prevención, educación e incidencia en políticas públicas en distintas regiones para superar barreras de acceso.
Asimismo, Neuhaus, expresó su agradecimiento a la Universidad de Piura y a la Clover Foundation por mantener vivo el legado del doctor Campodónico Figallo.
Compromiso con la dignidad humana
El rector de la Universidad, doctor Paul Corcuera, destacó la trayectoria de la Fundación Peruana de Cáncer, como un ejemplo sobresaliente del compromiso con la dignidad humana: “Más que una respuesta organizada a una necesidad sanitaria detrás de sus iniciativas, hay una comprensión profunda de la persona humana, de su dignidad y la necesidad de acompañarla integralmente cuando la incertidumbre afecta al paciente y su familia”.
Añadió que, como el ejemplo de San Josemaría Escrivá de sonreír para hacer más agradable la vida de los demás, la Fundación sigue firme en su decisión de salir de la comodidad personal para abrigar el dolor ajeno con calidez, dignidad y una sonrisa de consuelo.
Reconocimiento y motivación
La doctora Liliana Mayo Ortega, galardonada con el Premio Campodónico 1996 y proponente de la candidatura de la Fundación Peruana de Cáncer, dijo que su propuesta fue un acto de gratitud, admiración y esperanza. Además, compartió una reflexión a propósito de recordar el fallecimiento de su madre a causa del cáncer: “No podemos evitar que a una familia le llegue el cáncer, pero sí evitar que tenga que afrontarlo sola. Celebramos 65 años de amor convertido en acción; y gracias a este premio, ese amor seguirá construyendo esperanza”.
Por su parte, el doctor Robert Moniot, vicepresidente de Clover Foundation; manifestó su reconocimiento a la Fundación por su inestimable servicio a la sociedad peruana y a la humanidad: “Honra a Perú con un ejemplo de servicio a los más necesitados”.
Recordó, además, a Ralph Coti, fallecido hace diez años y quien fuera director de Clover Foundation y primer presidente del Consejo Directivo del Premio.
Rememoró el cumplimiento de los 160 años del nacimiento del doctor Esteban Campodónico, cuya vocación de servicio y compromiso con el progreso científico y la ayuda humanitaria dieron origen a este galardón. “Su legado permanece vigente en este premio y confío en que este reconocimiento resalta los esfuerzos de los premiados y servirá como estímulo para seguir con la misma dedicación del trabajo bien hecho”, sostuvo Moniot.
La ceremonia incluyó una presentación artística a cargo de Íntimas, un trío vocal femenino integrado por Andrea Herrera, María Fernanda Díaz y Verónica Valenz. Interpretaron ‘Gracias a la vida’, ‘Somewhere Over The Rainbow’ y ‘Hoy’ del compositor peruano Gianmarco.


















